Todos conocemos o sabemos de estos lugares, donde muchas personas, en su mayoría mujeres se hacen cambios en la apariencia física, según yo, todo para lucir bien.
Hace poco, por mera conveniencia acompañé a mi hermana al salón de belleza, un lugar que a mi no me llama la atención, por eso mi apariencia pandrosa, de cabello largo sin peinar jaja no es cierto, pero bueno… Una vez llegando al lugar te das cuenta como las empleadas se pelean a los clientes y te miran con unos ojos de ave de rapiña o t ven como cliente con potencial para explotarle el bolsillo.
Eran aproximadamente 1:30 de la tarde, todo parecía que iba a ser rápido, mi hermana ya conoce el lugar y a las chicas que ahí laboran, esperamos a que una de ellas terminara… Tomamos asiento en una banca pequeña pero larga, el caso era que no ocupara mucho espacio pero si que quepan muchas personas, pensé en un truco de mercadotecnia al ver eso, chaa que codos. Entre plática cortas con la hermana el tiempo pasó y la empleada terminó y llamó a mi sis. Por fin la hora había llegado pensé que está vez si sería rápido pero no, todavía se ponen a platicar…
Fue de esos momentos tan aburridos que empecé a poner atención de lo que pasaba a mí alrededor, y ¡oh Dios! estaba entre muchas mujeres, algunas guapas otras más: P, no había visto que era el único hombre ahí, aunque ese no es el punto, sino que vi varias actitudes femeninas que nunca antes había conocido. Las mujeres entre ellas son capaces de hacer algo así como un escaneo rápido e inmediato de las demás!! Ponen atención de pies a cabeza, a cada detalle, por ejemplo, una señora que estaba a mi lado, le dijo a su hija que observará las unas de aquella otra tipa, hablaban de cierta naturalidad o no en esas manos, de la mujer despistada que miraba la apariencia de su nuevo corte y que al mismo tiempo veía a mi hermana como estaba quedando a cada tijerazo. Y no eran las únicas, las empleadas que en ese momento no tenían actividad alguna, se dedicaban a observar la ropa de las otras chicas que estaban en el lugar, es como algo que se desencadena y no para ni un momento, a donde sea que volteaba alguna mujer criticaba a otra. El cabello, los aretes, el nuevo corte de aquella, el maquillaje de la otra, las orejas, tiene ojeras, que sus ojos son chicos, no tiene nalga, que tiene mucha, su blusa parece antigua, ese pantalón es lindo, tiene bonito collar, viene al salón como si fuera a una fiesta, aahh creo que de aquí se va a una fiesta, etc, etc, etc… Mi cerebro no fue capaz de almacenar o procesar tanta información, además no terminaría de escribir todo lo que aquella tarde escuché. Fue sorprendente ver como se destrozaban unas a otras y al observarse a las caras aparentaban tranquilidad y algo así como amistad que contestaban con las sonrisas más fingidas que nunca jamás había visto, que falsas!! Por fin, con mi sis terminaron, me voltea a ver esperando un movimiento de aprobación o algo que se le parezca, sólo le dije que sí con la cabeza en señal de que se veía bien, se que la belleza tiene su costo, ¡y que costo! a mi hermana por cortarle el cabello le cobraron como $100 y además dejó propina, un corte mío cuesta como 15 pesos con el peluquero que está por la casa, bueno eso pagaba cuando me lo cortaban, pero no creo que cobre mucho más.
Y bien así fue mi experiencia en el salón de belleza, donde hay destrozos, mordidas de víboras salvajes e hirientes, zarpazos, golpes y mil tipos de ataques diferentes, todo escondido en lindas caras, cabelleras hermosas, sonrisas falsas, cambios espectaculares de apariencia y mujeres cobrando por todo eso.
Todo esto que escribo no tiene ni un afán de ofender, simplemente es una experiencia mía convertida en letras. Las mujeres son bellas, todas.
Otro punto, no soy escritor, así que una gran disculpa por algún error, repetición de palabras y todo lo malo que en mi texto encuentren.
Espero no haber aburrido. Gracias por leer.